Hay aprendizajes que no caben en un salón de clases. Reconocer eso es parte de nuestra propuesta educativa. Por eso, cada año los estudiantes del Colegio San Agustín Lima salen al encuentro de otras realidades, otras comunidades y otras formas de ver el mundo. No como turistas. Como agustinos que llevan consigo un corazón inquieto y el deseo genuino de servir.
Este año, dos grupos hicieron ese camino: los estudiantes de 6to grado rumbo a Ica, y los de 8vo grado hacia Arequipa y el Valle del Colca.
Ica: fe, fraternidad y servicio al prójimo
Del 8 al 10 de julio, los estudiantes de 6to grado emprendieron su viaje de aprendizaje a la región de Ica. Tres días de convivencia diaria que se convirtieron en el espacio ideal para fortalecer algo que no se aprende en un libro: el diálogo, el respeto mutuo y la alegría de compartir con otros.
El momento más significativo fue el apostolado en el colegio Virgen de la Medalla Milagrosa. Con ese corazón inquieto que nos caracteriza, los estudiantes organizaron dinámicas, juegos y talleres para los niños de la institución. En cada sonrisa compartida y en cada abrazo, descubrieron algo que el PEA agustino expresa con claridad: el Evangelio se hace vida cuando nos donamos a los demás.
Y recibieron mucho más amor del que llevaron.
Arequipa: una huella de amor y comunidad en el Valle del Colca
Del 23 al 26 de junio, los estudiantes de 8vo grado vivieron su viaje de aprendizaje en Arequipa. Cuatro días que los llevaron desde la ciudad hasta el imponente Valle del Colca, con la convivencia diaria como escenario de formación real: la escucha empática, la tolerancia, el trabajo en comunidad y la fraternidad se vivieron a cada instante.
El punto culminante fue el apostolado en la I.E. San Antonio de Padua, en Chivay. Con talleres, dinámicas y momentos de conexión genuina con los niños de la zona, los estudiantes de 8vo descubrieron una verdad que solo se aprende saliendo: no fueron solo a dar. Fueron también a recibir la calidez, la fe y las lecciones de vida de un pueblo que los acogió con los brazos abiertos.
Lo que estos viajes dicen sobre la formación agustina
Ica y Arequipa son destinos distintos. Pero la experiencia que vivieron los estudiantes en ambos lugares responde a la misma convicción: formar personas que no solo aprendan a pensar, sino que aprendan a servir.
Eso es lo que el Perfil Agustino llama ser Solidarios con la Sociedad: poner el talento y la presencia al servicio de quienes más lo necesitan. Y hacerlo en comunidad, como una sola alma y un solo corazón orientados hacia algo mayor que uno mismo.
«Una sola alma y un solo corazón orientados hacia Dios.»
San Agustín (Reg. 3)