Trabajamos de forma equilibrada cada dimensión de la persona, según la etapa de desarrollo de cada estudiante.
La vida interior y el encuentro con Dios.
Reconocer y autorregular las emociones.
La búsqueda de la verdad y el pensamiento crítico.
La voluntad, la autonomía y la responsabilidad.
Los vínculos, la vida en comunidad y el servicio.
Una vida activa y saludable.
Inspirados en el camino de San Agustín, acompañamos a los estudiantes de la exterioridad a la interioridad y la trascendencia.
Inicial
Socialización, juego y creación de hábitos.
1.º y 2.º
Hábitos, estructuras y convivencia.
3.º y 4.º
La búsqueda de la felicidad y los amigos cercanos.
5.º y 6.º
Vive los valores y empieza a aplicar el perfil.
7.º a 9.º
Aplica los valores y trabaja en comunidad.
10.º y 11.º
Se proyecta a futuro con un propósito trascendente.
Cada tutor tiene un acercamiento personal con cada estudiante y su familia, y acompaña su proceso de maduración con un proyecto de desarrollo personal y metas propias.
Nuestra convivencia se basa en la disciplina positiva: busca la reparación antes que la sanción y forma en la autodisciplina, la autonomía, la libertad y la responsabilidad.
Una sola alma y un solo corazón orientados hacia Dios.
Apoya a los estudiantes frente a los desafíos académicos y personales, y acompaña su adaptación escolar con asesoramiento especializado.
Talleres de padres, retiros espirituales y espacios de orientación, para que la formación continúe en el hogar.